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jueves, 4 de mayo de 2017

Ambitos de la acción tutorial

Comenio lo primero que cabe afirmar en su convencimiento de la formación del hombre debe comenzar en la primera edad. “La condición de todo lo nacido es que mientras está tierno fácilmente se dobla y conforma; si se endurece resiste el intento”.

La “escuela prenatal”, allí da numerosas informaciones a los padres sobre cómo cuidar a sus hijos desde el mismo seno materno, al objeto de “nacer con un cuerpo, una mente y unos sentidos sanos”. 
A su juicio esa escuela de buena formación precoz comienza con la clase primera, que instruye en todo lo necesario para asegurar el inicio del proceso: contraer un matrimonio prudente, honrado y piadoso; sigue con la clase segunda, interesada en conseguir que los padres atiendan a su propia salud y fortaleza, para procurar la mejor naturaleza de la prole que van a engendrar; y acaba en la tercera clase, que se ocupa de las precauciones a tomar durante la gestación, cuidando todo lo relacionado con el bienestar de la salud y las costumbres.

En segundo lugar debemos resaltar en esta apretada síntesis que al hacer una división o clasificación de las escuelas, Comenio tiene en cuenta una clara distinción de las etapas de crecimiento, reconociendo cuatro periodos de seis años cada uno y asignando al primero la que denomina escuela maternal. A esta primera escuela le corresponde atender principalmente al “ejercicio de los sentidos externos” para que los pequeños consigan utilizarlos “con exactitud” al aplicarlos a sus propios objetos.

Comenio da a los padres dos necesidades didácticas; por una parte se hace preciso “escribir un librito de advertencias a los padres y madres para que no ignoren sus obligaciones”; por otra, ya que en esta escuela materna debe atenderse sobre todo al ejercicio de los sentidos, conviene realizar un “libro de imágenes”, útil y estimulante para los ejercicios de esta escuela.

Establecer las seis clases que debían constituir la escuela de la infancia en una casa materna:

1. La clase puerperal (hasta mes y medio), período en el que los niños/as han de ser ofrecidos a Dios por medio del bautismo, oraciones, etc.

2. La clase de la lactancia (hasta año y medio), en la que es necesario que la prole humana sea amamantada, pero también “con la leche de la gracia de Dios para que también la formación interior alcance al mismo tiempo sus raíces”

3. La clase del balbuceo o de los primeros pasos, apropiada para enseñarles a hablar, permitirles y fomentar el movimiento y la actividad; todo ello mediante preceptos, ejemplo y práctica, en el momento oportuno y de modo adecuado

4. La clase del lenguaje y de la percepción sensible; un tiempo en el que “nada hay en el entendimiento que no haya pasado primero por los sentidos”, y en el que es preciso ayudar y estimular a que lo pequeños examinen todas las cosas con sus sentidos y a que fundamenten su propio juicio sobre las cosas

5. La clase de las buenas costumbres y de la piedad, encargada de formar desde muy pronto las buenas costumbres por medio de los ejemplos, la enseñanza y la disciplina

6. La primera escuela colectiva o clase de las letras. Comenio está pensando en una escuela dirigida por “mujeres honestas”, que recoge a niños/as entre los 4 y 6 años: “donde los niños se habitúan a convivir, a jugar, a cantar, a contar y a cultivar las buenas costumbres y la piedad y a ejercitar los sentidos y la memoria.

Las recomendaciones didácticas de Comenio son: reconocer la dificultad que entraña para los pequeños el aprendizaje de los primeros elementos, y por eso aconseja transformar el duro trabajo en juego. Sobre la enseñanza advierte que debe ser “abierta, clara y con palabras conocidas y convertida en más eficaz utilizando parábolas”; sobre la disciplina, que considera muy importante, que no ha de ser rígida y de azotes. Pide actuar con seriedad y rigor en el establecimiento de estos primeros fundamentos educativos; pero propone hacerlo siempre con suavidad y siempre de conformidad con las conductas propias de los educandos


La educación, cosa de dos: La escuela y la familia.

En este artículo se habla de la importancia que tiene la buena relación entre la familia y la escuela, puesto que ambos tienen un objetivo común que es el del desarrollo global y armónico de los niños/as y por tanto, debe ser una tarea compartida; de manera que se facilite la consecución de este objetivo principal. Hoy en día las escuelas y los padres reclaman este apoyo y colaboración mutua, pero es difícil de realizar en la práctica, puesto que existen horarios contrapuestos que dificultan el tener tiempo y además no siempre los padres están dispuesto o al contrario, los docentes no siempre están abiertos a esta colaboración. Cuando hablamos de participación en la escuela no solo se refiere a las citaciones de las entrevistas del tutor/a, si no a las actividades que se propongan, a participar en el Consejo Escolar y las Asociación de madres y padres y que exista una relación de confianza y ayuda entre los padres y los profesores/as. Esta relación se convierte hoy en día en un pilar muy fuerte para la eficacia y respuestas positivas del desarrollo educativo y personal del alumnos/as. Se ha demostrado que en caso de no existir esta cooperación el niño/a tendrá muchos problemas en su evolución escolar y se producirán muchas limitaciones y por el contrario si se da esta cooperación adecuada, el alumno/a evolucionará satisfactoriamente y son muchos las ventajas de las que disfrutará el niño/a . 




Referencia: Domínguez, S. (2010). La educación cosa de dos: La escuela y la familia. Revista digital para profesionales de la enseñanza, pp. 1- 15.
Puedes leer este maravilloso artículo entrando en https://www.feandalucia.ccoo.es/docu/p5sd7214.pdf


miércoles, 3 de mayo de 2017

Cómo mejorar la participación de las familias

Aunque hay muchos padres y madres que se esfuerzan por ayudar a sus hijos en el proceso de aprendizaje y se implican en el contexto académico, los expertos consideran que sería deseable una mayor participación y colaboración entre la familia y la escuela, coordinándose para educar.

Es cierto que existen canales tradicionales de participación de las familias en la escuela como el Consejo Escolar, también debemos tener en cuenta las dificultades que frenan la implicación de la familia, como por ejemplo las rutinas familiares, la motivación o los valores; las trabas para conciliar la vida profesional y las actividades escolares; el funcionamiento del centro o una actitud de los docentes que no fomente la interacción con las familias, etc.

Para solucionar estos problemas hemos seleccionado una serie de consejos que pueden contribuir a mejorar la participación de las familias en la escuela:

  • Papel de las AMPAS: Según Juan Ballarín Forcada, presidente de FAPAR, las Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos adquieren un valor relevante en los centros educativos como canalizadoras de la necesaria participación colectiva de las familias. Tradicionalmente se ha considerado a las AMPAS como meras organizadoras de actividades extraescolares y, muchas veces también, de compensadoras de los recursos e infraestructuras educativas que las administraciones no satisfacen. Es necesario centrarse más en su labor como copartícipes del proceso global de formación de nuestros hijos en los centros escolares.
  • El profesorado: Para CEAPA, algunas actitudes o experiencias negativas en el centro ha llevado a veces a los padres y madres a rehuir el contacto con el personal de la escuela y viceversa. Además, existe la tendencia a responsabilizar al otro del fracaso del alumnado (las familias a docentes y centro, y el profesorado a la familia y al propio alumno). Para mejorar estas situaciones, los expertos aconsejan que los docentes tengan en cuenta a las familias más concienciadas para desarrollar acciones que fomenten la participación. La implicación es algo que se construye colectivamente y poco a poco.
  • Los centros: Los centros no deben limitarse a proporcionar información a las familias, deben brindar nuevas y variadas oportunidades de comunicación, ampliar las estructuras de participación adaptándolas a las necesidades y problemáticas concretas, promover la formación de familias y profesorado para favorecer el trabajo colaborativo, etc.
  • Las TIC: Es imprescindible aprovechar los nuevos canales de comunicación que nos ofrecen las nuevas tecnologías (correos electrónicos, blogs, páginas web, mensajería instantánea, redes sociales, etc.) para intercambiar información, recibir orientación, organizarse y gestionar, etc. Para Miriam Pastor Muñoz, muchas familias son modernas, actuales, acostumbradas al digital y las entorno nuevas tecnologías, entonces ¿ Por qué no impulsar su participación a través de herramientas digitales?

Por último, es importante recordar que los padres deben empezar por reconocer y asumir el grado de responsabilidad que tienen en la educación de sus hijos. Los centros deben facilitar la participación de las familias y los docentes han de propiciar la colaboración en la medida de lo posible. El éxito escolar es de todos, y la responsabilidad de conseguirlo también es de todos.

Juan Enrique Pestalozzi

Pestalozzi fue un influyente pedagogo y educador en el siglo XIX. Este autor afirmó que los niños debían ser educados desde la cuna. También reconoció la importancia de la educación en la etapa más temprana de la vida y la necesidad de extender a ella la mejora y los logros introducidos hasta ese momento en el sistema de enseñanza. Para él, el niño o niña es un ser dotado de facultades, de capacidades y disposiciones que importa mucho desplegar aprovechar desde sus primeras manifestaciones. Pestalozzi declaraba que había que dedicarse con gran entusiasmo a una tarea de gran interés; observar el tiempo y modo en los que empiezan a aparecer el crecimiento corporal y sus aptitudes, la capacidad de observación y memoria. El mejor agente, recurso y aliado para el cumplimiento de este objetivo es la ayuda de las madres. Además, afirmó que el amor maternal constituye la fuerza principal de la educación.
En su obra, Cómo Gertrudis enseña a sus hijos, los niños y niñas tenían que ser educados desde la cuna. Los primeros rasgos fundamentales del desarrollo de la personalidad, nacen de las relaciones que se establecen entre la madre y el hijo.
Este autor suizo recomendaba a las madres prestar una temprana atención a lo que llama " educación corporal" de los niños y niñas, instando a la implantación de la gimnasia con una graduación natural y progresiva que produce un provecho físico y moral importante. Por último, este hombre advertía a las madres que la educación es una obra no uniforme y mecánica y que no podía basarse en la coacción , el temor y el castigo como incentivo moral, sino en el amor y la firmeza. Él creía que todas las madres deberían de sentirse capaces de enseñar al niño por ejemplo; mostrándoles objetos, enseñándoles sus nombres, describir al niño o niña las cosas en cuanto a su forma, tamaño y color.

Referencias: ( Historia y perspectiva actual de la educación infantil).
PESTALOZZI, J.H. (1967 ): Cómo Gertrudis enseña a sus hijos. Buenos Aires. Centro editor de América Latina.

martes, 2 de mayo de 2017

La implicación de los padres en la educación escolar, clave de unas buenas notas

El grado de participación de los padres en la formación académica de sus hijos está intrínsecamente unido a los resultados académicos de estos. Esta es la principal conclusión del estudio «La participación de las familias en la educación escolar» presentado por el Consejo de Escolar del Estado, y que cobra según su presidente, Francisco López Rupérez, «especial relevancia en un contexto en el que se revela apremiante una mejora de la calidad del sistema educativo».
En concreto el informe, realizado a través de una amplia muestra de familias y de centros educativos españoles, revela que las altas expectativas académicas de los padres sobre sus hijos, la supervisión de las tareas y deberes relacionados con la escuela, y la adquisición de hábitos lectores dentro de la familia, son factores que influyen muy positivamente sobre el rendimiento escolar de los alumnos, independientemente de la etapa educativa.
En este sentido, indica María Castro, de la Universidad Complutense de Madrid y una de las investigadoras del informe, «muchas veces el éxito escolar tiene más que ver con unos hábitos familiares positivos como son el hecho de dedicar casi todos los días tiempo a conversar y realizar juntos de forma habitual una comida principal, y con supervisar la tarea escolar, pero no estar siempre encima».
Igualmente el sentimiento de pertenencia al centro, la accesibilidad del profesorado y la participación de los padres en las actividades que lleva a cabo la escuela son variables que se asocian de forma positiva con los resultados académicos. «Es una especie de círculo vicioso, donde el sentimiento de pertenencia estimula la participación y a su vez la participación genera sentimiento de pertenencia», explica López Rupérez.

CITA: Fominaya, C (19 Noviembre 2014). La implicación de los padres en la educación escolar, clave de unas buenas notas, ABC. http://www.abc.es/familia-educacion/20141119/abci-educacion-participacion-familia-201411182116.html

Cómo educar a los niños para que sean felices

Maria Jesús Álava y Susana Aldecoa, psicóloga y directora de colegio respectivamente,  plantean una serie de ideas para poder aprovechar el potencial de cada alumno, para desarrollar su inteligencia, para que los niños aprendan a solucionar sus dificultades y adversidades y puedan llegar a ser lo que quieran ser.

Y es que, la educación no sólo se da en casa. Los padres son los primeros educadores, pero los niños pasan mucho tiempo en el colegio, y es en las aulas, donde también reciben conocimientos y pautas para prepararse para la vida. 

En este libro he encontrado estas interesantes ideas: 


- La educación en la primera infancia es fundamental. Desde los primeros años, hay que poner unos  límites. Los niños necesitan unas normas básicas para vivir y convivir con sus semejantes.

- Es importante tener como objetivo la formación de personas con valores: tolerantes, solidarias, creativas y con voluntad de superación. La buena educación pasa por inculcar al niño la riqueza intelectual, la responsabilidad y la generosidad. 

- A los niños hay que conducirles y ayudarles en la educación, pero respetándoles. Esto significa que es importante educar en la libertad, pero entendiendo las responsabilidades de cada uno.

- Hay que potenciar el desarrollo intelectual del niño respetando su individualidad. De esta manera, crearemos ciudadanos independientes, libres y con capacidad crítica.

- Es importante la disciplina que aplican padres y profesores en la educación de los niños, pero sobre todo, conviene darles pautas para que ellos mismos aprendan a regularse y adquieran autodisciplina.

- Y, sobre todo, potenciar los buenos sentimientos de nuestros hijos, ayudarles a que puedan defenderse de la manipulación del entorno y guiarles para que descubran sus habilidades y aptitudes para conseguir que sean niños felices.


Razones por las que es necesario la relación familia-escuela

Aquí tenemos algunas razones de por qué es necesario que haya una relación entre los padres y la escuela:
-La implicación de las familias en los procesos de enseñanza y aprendizaje repercute de forma directa en el rendimiento de los alumnos.
-Los centros que ofrecen más apoyo a los padres y a la vez a sus hijos alcanzan mejores resultados, consiguiendo una mayor involucración por parte de las familias.
-Los padres y la escuela tienen un objetivo común: la educación de los niños.
-Los padres son los responsables ante la ley de la educación de sus hijos, dándose la mayor parte del proceso educativo dentro del seno familiar. Siendo necesario compatibilizar los aprendizajes que se dan en la escuela con los que se adquieren en la familia.
-La relación proporciona a los niños seguridad y mayor motivación. 
-La familia puede proporcionar al equipo docente información sobre la alimentación, higiene y cuidado de sus hijos.
-Por otro lado, el Centro puede informar a la familia sobre los logros, avances, etc. de sus hijos.
-Los padres, al observar a los educadores, aprendan nuevas formas de comunicarse con sus hijos y estimular su desarrollo.

lunes, 1 de mayo de 2017

Participación familia-escuela en el marco de la evaluación para la participación de la familia en Canarias.

La investigación abordada en este documento presenta los resultados y conclusiones de los grupos de discusión desarrollados en el marco de la evaluación de los Proyectos de Mejora para la Participación de la Familia, iniciados en el curso académico 2008-2009 por la Consejería de Educación, Universidades, Cultura y Deportes del Gobierno de Canarias. Éstos tienen como objetivo mejorar el diálogo familia-escuela, fomentando una formación de padres y madres que les permita la participación activa en el proceso educativo de sus hijos y en la vida de los centros, contribuyendo a mejorar el rendimiento y el clima de convivencia. El objetivo de los grupos de discusión, realizados con profesores y padres, fue conocer si la formación en participación aportaba recursos que permitieran potenciar y abrir nuevas perspectivas a las relaciones familias-escuela, e identificar, a través de la práctica educativa, los aspectos de mejora a desarrollar o completar en la formación ofertada. Padres y profesores constatan que el nivel de participación de las familias en los centros es bajo, mayor en las etapas educativas inferiores. Los padres echan en falta oportunidades de participación desde los centros, además de más diálogo por parte de los profesores. En general, están muy satisfechos con la formación recibida, que la evalúan como eficaz para el fin perseguido. Los profesores reflejan que también tienen culpa en la escasa participación. Creen que carecen de la formación necesaria en Habilidades Sociales y que los maestros están más formados en este aspecto que los profesores. Tanto padres como profesores están dispuestos a potenciar la participación.

Algunas cuestiones que podemos debatir son:
-¿Por qué crees que hay más participación de las familias en etapas educativas inferiores?
-¿Cómo podemos mejorar la participación de las familias?
-¿Están los padres dispuestos a mejorar ésta participación?
-¿Crees que los docentes deberían animar más a las familias a que participen en las actividades relacionadas con la escuela?


En las tablas anteriores observamos que los valores que reflejan si la calidad de la comunicación del centro hacia las familias es adecuada son (4,23). También se dan resultados parecidos cuando se evalúa si el centro ofrece oportunidades de participación a los padres y madres (4,22) y si el proyecto mejorará la participación activa de las familias en el centro (4,32) y en el proceso educativo de sus hijos e hijas (4,29). La mayoría de los participantes en la evaluación responde en los mismos términos salvo en lo relativo a si EL AMPA del centro organiza actividades frecuentemente, en este caso la desviación típica supera el punto (1,210).
La gran mayoría de los participantes valoran positivamente el proyecto (media de 4,32). Así, están muy de acuerdo que mejorará la participación activa de las familias en el centro 96 de ellos (43,2%) y totalmente de acuerdo 98 (44,1%). Ninguno aboga por el desacuerdo total y sólo uno está en desacuerdo (0,5%).
En relación si el proyecto mejorará la participación activa de las familias en el centro, las valoraciones reflejan que están muy totalmente de acuerdo el 42,8%.


Cita: Gutiérrez Ascanio, C y Alonso Sánchez, J.A. (2011) Relevancia de la formación en participación en la relación familia-escuela en el marco de la evaluación de los proyectos para la participación de la familia en Canarias. International Journal of Developmental and Educational Psychology, INFAD, 3 (1), pp 545-554. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=5575433

El Derecho a la Educación



El derecho a la educación es un derecho fundamental de todos los seres humanos que les permite adquirir conocimientos y alcanzar así una vida social plena. Este derecho es vital para el desarrollo económico, social y cultural de todas las sociedades. Sin embargo, continúa siendo inaccesible para miles de niños del mundo.






En este video vemos como una madre deja a su hija y a una niña extranjera en la escuela. La mujer le advierte a su hija de que cuide a la niña ya que vive en otra cultura. La niña le comenta a su nueva amiga que si está preparada para entrar en el maldito castillo de la perdición (la escuela) y por consiguiente, le pregunta cuántos colegios hay en su pueblo.Finalmente, la niña muy seria le responde que en su pueblo no hay ningún colegio.

domingo, 30 de abril de 2017

10 valores esenciales de una familia

Construir una familia es crear una sociedad. La fortaleza de la familia y las bases sobre las cuales se erige determina el valor que le queramos dar. Hacerla grande, sólida y feliz tiene componentes difíciles de compaginar a fin de convertirla en un verdadero producto del amor.


Los diez valores fundamentales que debe tener una familia explicados en el vídeo:
1. Pertenencia.                        2. Flexibilidad.
3. Respeto.                              4. Honestidad.
5. Perdón.                               6. Generosidad.
7. Curiosidad.                         8. Comunicación.
9. Responsabilidad.               10. Tradiciones.


Reflexión del relato de un niño de preescolar


Aquí tenéis el enlace de un vídeo relacionado con la poca importancia que le dan los padres de familia a la asistencia a la escuela, en especial a los jardines de infancia.



Centros educativos: Públicos y privados

Los centros educativos pueden ser:
- Públicos: Los ayuntamientos de cada localidad a través de un concurso de oposición elige y selecciona al profesorado encargado de las escuelas infantiles en esa localidad

- Privados: Estas escuelas no dependen económicamente de las administraciones educativas, salvo algunas plazas que son cubiertas con fondos públicos (concertadas)

Educación formal, no formal e informal

A finales de la década de los 60, hubo importantes cambios sociales políticos y económicos que destacaban la necesidad de cubrir unas nuevas necesidades educativas, que la escuela tradicional era incapaz de satisfacer.

La educación va más allá de la escuela, abarca otros espacios, momentos y recursos.

Educación formal: Está organizada por el gobierno en distintos niveles de educativos graduados y gerárquicamente estructurado, que se imparten en un lugar y en un tiempo definido. Se desarrolla según unos decretos y da derecho a obtener un título oficial

- Educación no formal: Se refiere a toda actividad organizada que se realiza fuera del sistema educativo. Se puede impartir en varios lugares: ludotecas, centros culturales, centros cívicos

Educación informal: Es la educación que recibimos todos al vivir en sociedad, a través de los intercambios sociales y experiencias cotidianas que nos transmiten valores, actitudes y conocimientos


sábado, 29 de abril de 2017

Normas en clase

Las normas son actitudes, conductas o acciones construidas y aceptadas socialmente, que van a facilitar la incorporación a la sociedad y al grupo, por lo que en Infantil se convierten en sostén y  punto de partida para el resto de aprendizajes.  Por esta razón se inicia a los niños y niñas en el uso de normas desde el instante en el que entran en la escuela, aunque previamente se hayan familiarizado con ellas en casa. La escuela representa para el niño o la niña un espacio totalmente nuevo y diferente a su contexto cotidiano en el que se siente seguro y en el que comprende y asimila las pautas de actuación, pero cuando comienza la escuela el niño o la niña se enfrenta a un contexto en el que las pautas y conductas son desconocidas, y donde además va tener que convivir con muchas otras personas. 
Las normas son necesarias, no solo para convivir e integrarnos en sociedad, si no que en las primeras edades también influyen en el desarrollo y construcción del autoconcepto, la autonomía personal, el autocontrol, las relaciones intra e interpersonales …

Existen muchas formas de trabajar las normas en Educación Infantil, aunque el estilo que escojamos debe ir acorde al grupo-clase y la edad de este. Depende también del formato que usemos la metodología a aplicar, y por lo tanto la intención con la que se lleva a cabo.
Se pueden concebir como una serie de pautas de acción sencillas, que normalmente van dirigidas a dar instrucciones de uso de los elementos y espacios del aula o la escuela.

Algunas normas que podemos encontrar en la clase son las siguientes:







Pemios y castigos en los niños

Los castigos y premios deben administrarse a los niños con cuidado; no pecar de exceso, pero tampoco de defecto. Tan malo es regañar y castigar constantemente a los hijos, como darle regalos constantemente ante cualquier conducta.
Antiguamente, de forma mayoritaria, la educación de los niños se basaba en la idea de que “la buena conducta es lo mínimo que se puede esperar y la mala debe ser castigada”, lo que significa que se tenía un concepto punitivo, basado en el castigo, de la misma.
De un tiempo a esta parte predomina la tendencia contraria, conocida como “educar en positivo”. Ésta consiste en no basarse en el castigo como único condicionante para educar, sino en el refuerzo positivo, es decir, en premiar la buena conducta.

Castigar a los niños en exceso:
Muchos padres caen en un error: no castigar nunca y premiar demasiado al niño. Educar en positivo no significa que no exista el castigo; este sí debe existir, como forma de penalizar las conductas negativas en los niños, siempre explicando por qué está mal lo que ha hecho, y el porqué de su castigo, tratando de que éste sea una actividad constructiva: levantarse antes si ha llegado tarde al cole, realizar tareas de la casa si ha faltado a la limpieza de su habitación, etc. La clave consiste en combinar el castigo de una mala conducta con el premio por una buena.

Los premios a los niños:
Los premios también son algo que se debe administrar con cuidado. Si se premia cada conducta positiva del niño corremos dos riesgos: el primero es que crea que el auténtico beneficio de su conducta no es mejorar la convivencia en casa, los resultados en el colegio, y lo que de ello se deriva, sino el regalo en sí.
Si un niño recibe un premio cada vez que actúa adecuadamente, terminará por no ver beneficio más allá de éste y por pensar que no merece la pena esforzarse en aquello que no va a ser premiado, cuando lo que queremos es reforzar una conducta que se haga extensiva a los demás ámbitos, en lugar de limitarla.
El segundo peligro es que los premios siempre sean materiales; hay muchas formas de premiar: con un libro, una comida especial, dejarle ver alguna película que quiera en televisión... Si todos los premios que recibe son materiales, corremos el riesgo de que el niño desarrolle un temprano materialismo y comience a infravalorar otro tipo de satisfacciones.




Efecto negativo de la tecnología en los más pequeños

Recordar los viejos tiempos en los que éramos niños puede ser útil para intentar comprender los problemas a los que se enfrentan los niños de hoy. Hace solo 20 años, los niños jugaban todo el día al aire libre, montaban en bicicleta, hacían deporte y construían fuertes. Los niños de antes, con su dominio de juegos imaginarios, creaban su propia forma de divertirse, que no necesitaba un equipamiento costoso ni la supervisión de los padres. Los niños de antes se movían... mucho, y su mundo sensorial era natural y sencillo. Antes, la familia pasaba gran parte del tiempo limpiando y trabajando en la casa, y los niños tenían obligaciones que cumplir a diario. La mesa del comedor era un lugar central en el que las familias se reunían para comer y hablar de cómo había ido el día, y después de cenar se convertía en el sitio en el que se hacían bizcochos, trabajos manuales y deberes.
Hoy las familias son diferentes. La influencia de la tecnología en una familia del siglo XXI está fracturando su base y causando una desintegración de los valores fundamentales que hace tiempo eran el tejido que las unía. Los padres tienen que hacer juegos malabares con la escuela, el trabajo, la casa y la vida social, y dependen enormemente de las tecnologías de la comunicación, la información y el transporte para lograr unas vidas más rápidas y eficientes. Las tecnologías del entretenimiento (televisión, internet, videojuegos, iPads, teléfonos móviles) han avanzado con tal rapidez que las familias apenas se han dado cuenta del enorme efecto y los grandes cambios que han supuesto en su estructura familiar y su estilo de vida. Un estudio llevado a cabo en 2010 por la Kaiser Foundation mostraba que los niños en edad de primaria consumen un promedio de 7,5 horas diarias de tecnologías del entretenimiento, el 75% de ellos tienen televisor en su dormitorio, y el 50% de los hogares estadounidenses tienen la televisión encendida todo el día. Ya no hay conversación en torno a la cena, sustituida por la gran pantalla y la comida para llevar.
Los niños recurren a la tecnología para la mayor parte de sus juegos, lo cual reduce los retos para su creatividad y su imaginación y los obstáculos necesarios para que su cuerpo adquiera un desarrollo sensorial y motor óptimo. Los cuerpos sedentarios y bombardeados con estímulos sensoriales caóticos generan retrasos en el cumplimiento de las etapas del desarrollo infantil, con las consiguientes repercusiones negativas en las aptitudes esenciales para la alfabetización. Los jóvenes de hoy, preparados desde el principio para la velocidad, llegan al colegio con problemas en su capacidad de autorregulación y de atención, dos elementos necesarios para aprender, y que al final acaban por ser problemas importantes de control del comportamiento para los profesores en el aula.

viernes, 28 de abril de 2017

Qué es la educación



Cada persona comparte una opinión diferente a cerca del significado de educación. Muchas personas conciben la educación como un proceso por el cual se facilita el aprendizaje. Éstos aprendizajes pueden ser conocimientos, habilidades, valores, hábitos y creencias de una persona o grupos de personas las cuales transmiten a otros individuos y así respectivamente hasta que llega a toda la sociedad.


Este texto es una reflexión personal sobre el significado de la educación, el inicio de este proceso en el hombre y la influencia que la cultura tiene en este desarrollo al permitir transformar el medio, así como la historia individual. Igualmente, esta reflexión hace un recorrido por lo que han sido los valores en la educación y la transformación de ellos por la cultura. En medio de tal panorama, se plantea el lugar que la educación debe ocupar en la sociedad y el lugar que ocupa actualmente. El texto finaliza con una atención especial a los jóvenes y a aquellos que los educan.
Puedes mirarlo buscando el siguiente enlace: http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=35603903

León, A. (2007). Qué es la educación. Educere,11(38), pp.595- 604.


martes, 18 de abril de 2017

Errores de los padres en la educación de sus hijos


En este vídeo nos explica cuales son los errores que los padres cometen a la hora de educar a sus hijos.
En concreto nos habla de 10 errores:
1. Ser un mal ejemplo.
2. Sobreproteger.
3. No poner normas y límites.
4. Gritar a los niños.
5. Castigar mal.
6. Falta de acuerdo entre los padres.
7. Negatividad.
8. No escuchar a los niños.
9. Fomentar el consumismo.
10. Olvidar que es un niño.




lunes, 17 de abril de 2017

Participación de familias en centro de Educación Primaria

Colás Bravo, Pilar; Contreras Rosado, José Antonio (2013). La participación de las familias en los centros de Educación Primaria. Revista de Investigación Educativa. pp.485-499 


Es un tema muy interesante el intentar concienciar a los padres de su poca participación en la escuela, esperando que cuando vean los resultados de la encuesta realizada se den cuenta de la necesidad de que familia y escuela trabajen justos para mejorar la educación de los niños.

En la siguiente tabla se puede ver el resultado de las encuestas realizadas a los padres, teniendo como referencia la alta, media o baja participación. Se puede apreciar como muy pocos padres participan realmente en la escuela de sus hijos, sea en el consejo escolar, el AMPA, actividades escolares..., pero en cambio, muchos aseguran ayudar a sus hijos en las tareas escolares en casa, por lo que se nota no el desinterés de los padres en la educación de sus hijos, sino la poca implicación de éstos en las escuelas y en todos sus ámbitos


El papel de la familia y la escuela en la educación actual

Como bien sabemos, es necesaria una nueva forma de enfocar la educación en la familia, que ha de tomar conciencia de la necesidad de su participación en ámbitos sociales más amplios.
La sociedad ha sufrido una evolución en los últimos tiempos que ha repercutido de forma directa en la familia y la escuela. Tanto es así que uno de los temas más destacados respecto a la educación en estos días es la colaboración entre ambas.
El papel de la familia ha ido evolucionando con la incorporación de la mujer al mundo laboral y con otros cambios de diversa índole, sobre todo política y económica. Esta ha pasado de ser la encargada única y exclusiva de la formación de los hijos e hijas, a delegar en la escuela parte de esta tarea.
Estos cambios de la sociedad actual son rápidos y profundos. La complejidad, cada vez mayor, demanda una nueva visión educadora de la familia y la escuela, lo que exige su compromiso para trabajar unidas en un proyecto común.


Como bien dice Ángeles Mártinez Torres, asesora  del centro del profesorado de Almería:

La familia es el primer ámbito educativo, necesita reflexionar sobre sus pautas educativas y tomar conciencia de su papel en la educación de sus hijos e hijas. La realidad actual se le escapa, y esto repercute en la vida del niño y la niña, lo cual conlleva a su vez problemas escolares y familiares que surgen a diario: desinterés, falta de motivación, dependencia, bajo rendimiento, fracaso escolar, violencia, etc., y no se pueden achacar a la sociedad en abstracto, a la familia, a la escuela o al alumnado, de manera independiente, sino que la interacción de todos ellos es la que propicia esta situación.

Son los padres y las madres quienes gozan de una relación de intimidad única que exclusivamente se da en el seno de la familia y que permite todo tipo de interrelaciones personales: de afecto, ayuda, orientación, soporte, etc, que influyen y modifican los comportamientos de todos sus miembros. Suele decirse que en una familia todos educan y son educados.
Son, asimismo, los padres y madres quienes están en mejores condiciones, a causa de su cariño desinteresado, de conseguir el aumento en autonomía de sus hijos e hijas y, por tanto, la madurez: un crecimiento en libertad y responsabilidad que solamente es posible, de manera armónica, cuando la familia soporta las decisiones personales, con su mezcla de aciertos y errores.

La participación de los padres en la vida escolar parece tener repercusiones tales como:
• Una mayor autoestima de los niños y niñas.
• Un mejor rendimiento escolar.
• Mejores relaciones padres/madres e hijos/hijas.
• Actitudes más positivas de los padres y madres hacia la escuela.


Los efectos repercuten incluso en el profesorado, ya que los padres y madres consideran que los más competentes son aquellos que trabajan con la familia.

Estudio de la participación de las familias inmigrantes en la escuela.

En este documento se estudiaron la importancia de la participación de familias inmigrantes en centros educativos pensando en la mejora de l...